
Cuando hablamos de construcción o reforma, solemos pensar en planos, materiales o acabados visibles. Sin embargo, hay un elemento fundamental que muchas veces pasa desapercibido: el revoque. Este revestimiento es clave tanto para proteger como para embellecer paredes interiores y exteriores. Por ello, en esta guía de Acrobatica vamos a explicarte qué es, qué tipos de revoque existen y cómo elegir el más adecuado. ¡Sigue leyendo!
¿Qué es el revoque y para qué sirve?
Antes de hablar de los diferentes tipos de revoques, lo primero de todo es explicar qué es exactamente el revoque. Se trata de una capa de material que se aplica sobre muros de mampostería, hormigón o ladrillo con el objetivo de regularizar, proteger y preparar la superficie para el acabado final. Se realiza normalmente con mortero u otras mezclas específicas, según el uso que vaya a tener la pared.
Su función principal es crear una capa base resistente y uniforme. Gracias a ella, la pared queda protegida frente a la humedad, el desgaste y los cambios de temperatura. Además, sirve como soporte para el enlucido, la pintura o cualquier capa de acabado posterior.
En una pared exterior, el revoque actúa como barrera frente a la lluvia, el viento y la contaminación. En una pared interior, mejora la estética y facilita la aplicación de acabados decorativos. En ambos casos, influye directamente en la durabilidad del edificio.
Tipos de revoque
Existen distintos tipos de revoque según su función, su espesor y su acabado. Cada uno cumple un papel dentro del sistema constructivo, y lo habitual es combinarlos para lograr un buen resultado final.
Revoque grueso: la base de todo revestimiento
El revoque grueso es la primera capa que se aplica sobre el muro. Su función principal es nivelar la superficie y corregir irregularidades. Se realiza normalmente con una mezcla cementicia compuesta por cemento, arena y agua.
Este tipo de revoque no busca un acabado estético, sino resistencia y estabilidad. Sirve para cubrir huecos, emparejar desniveles y crear una base sólida sobre la que aplicar capas posteriores.
Durante su aplicación se utiliza el fratacho para extender y alisar el material. Un buen revoque grueso garantiza que el resto del sistema funcione correctamente.
Revoque fino: acabado liso y estético
El revoque fino se aplica sobre el grueso y tiene como objetivo lograr una superficie lisa, uniforme y agradable a la vista. Es la antesala del pintado o del acabado final.
Se compone de morteros más finos, con arena muy tamizada o productos premezclados. Su textura es más suave y permite corregir pequeñas imperfecciones.
Este revoque es fundamental en espacios donde se busca un aspecto limpio y moderno, como salones, dormitorios u oficinas. Además, facilita la aplicación de pintura o papel pintado.
Revoque hidrófugo para zonas expuestas al agua
El hidrófugo es un tipo de revoque que está diseñado para mejorar la impermeabilización de fachadas. Incorpora aditivos especiales que reducen la absorción de agua.
Es muy habitual en fachadas, sótanos, baños, cocinas y zonas cercanas al suelo. En cuanto a su función, es evitar que la humedad (eliminar humedades en paredes) penetre en el muro y cause daños a largo plazo.
Aunque no sustituye a un sistema impermeable completo, sí aporta una protección extra muy valiosa, especialmente en climas húmedos o en viviendas antiguas.
Revoque plástico y texturado
Este tipo de revoque se utiliza principalmente como acabado decorativo. Contiene resinas sintéticas que le aportan elasticidad, resistencia y variedad de diseños.
Permite crear diferentes efectos de textura, como rugoso, rayado, granulado o estucado. Además, está disponible en muchos colores, lo que reduce la necesidad de pintar después.
Por último, se usa mucho en fachadas modernas y en proyectos donde el diseño arquitectónico tiene un papel protagonista. También ofrece buena resistencia al desgaste y a la intemperie.
Tipos de revoque según materiales aglutinantes
Otra forma de clasificar los revoques es según el material que actúa como aglutinante, es decir, el que une todos los componentes.
Revoque de cal
El revoque de cal es uno de los más antiguos y tradicionales. Se caracteriza por su gran transpirabilidad, lo que permite que las paredes “respiren”.
Es ideal para viviendas antiguas, construcciones históricas y muros de mampostería, ya que ayuda a regular la humedad interior y reduce la aparición de moho.
Como desventaja, es menos resistente que otros sistemas y requiere mayor cuidado en su aplicación.
Revoque de yeso
El de yeso es un tipo de revoque que se utiliza casi exclusivamente en interiores. Permite obtener superficies muy lisas con rapidez y facilidad.
Es perfecto para paredes interiores secas y bien protegidas. Su aplicación es rápida y su acabado muy fino, lo que lo hace muy popular en viviendas modernas.
Sin embargo, no es resistente a la humedad por filtraciones de agua en la pared, por lo que no se recomienda en baños, cocinas o exteriores.
Revoque de cemento
El revoque de cemento es el más utilizado en construcción actual. Ofrece gran resistencia mecánica y durabilidad.
Se emplea tanto en exteriores como en interiores, especialmente en zonas expuestas al desgaste. Forma parte de la mayoría de sistemas basados en mezcla cementicia.
Su principal inconveniente es que es menos transpirable que la cal, por lo que debe combinarse con soluciones adecuadas para evitar humedades.
Cómo elegir el tipo de revoque adecuado para tu proyecto

Elegir el revoque correcto no es solo una cuestión estética. Influyen muchos factores técnicos y prácticos. Estos consejos te ayudarán a decidir:
- Tipo de superficie: no es lo mismo una pared de ladrillo que una de hormigón o mampostería.
- Ubicación: en pared exterior conviene priorizar resistencia e impermeabilización.
- Nivel de humedad: en zonas húmedas es mejor evitar yeso y apostar por soluciones hidrófugas.
- Uso del espacio: una cocina o un baño necesitan más protección que un dormitorio.
- Acabado deseado: si buscas textura o color integrado, elige revoques plásticos.
- Presupuesto disponible: algunos sistemas son más económicos, pero requieren más mantenimiento.
- Durabilidad esperada: invertir en un buen sistema reduce reparaciones futuras.
En definitiva, analizar estos aspectos antes de empezar evita errores caros y resultados insatisfactorios.
Contacta con expertos para trabajos profesionales en edificaciones
Aunque muchos revoques parecen sencillos, su correcta aplicación requiere experiencia y conocimiento técnico. Una mala dosificación, un soporte mal preparado o una ejecución deficiente pueden arruinar todo el trabajo.
Por tanto, contar con profesionales especializados como los de Acrobatica garantiza una correcta preparación, aplicación y acabado, adaptados a tu tipo de vivienda y a tus necesidades reales. Si buscas un resultado duradero, seguro y estético, pídenos presupuesto para empezar a trabajar cuando quieras.
Preguntas frecuentes sobre tipos de revoque
Para terminar, te resolvemos las principales dudas que suelen surgir sobre tipos de revoque.
¿Cuál es la diferencia entre revoque grueso y fino?
El revoque grueso sirve para nivelar y crear la base estructural. Es más espeso y resistente. El fino se aplica después y busca un acabado liso y estético, preparado para pintar o decorar.
¿Qué revoque conviene para exteriores?
El tipo de revoque que se recomienda para exteriores es un revoque de cemento o hidrófugo, combinado con un buen sistema de impermeabilización. También pueden usarse revoques plásticos si se busca un acabado decorativo resistente.
¿Se puede aplicar revoque en paredes húmedas?
No es recomendable, ya que la humedad impide una buena adherencia y provoca desprendimientos futuros. Antes de revocar, es fundamental solucionar el origen de la humedad y secar la superficie.
¿Cuánto tiempo tarda en secar un revoque?
Depende del material, el espesor y el clima. El revoque grueso puede tardar varios días en secar completamente. El fino y el yeso suelen secar en menos tiempo, aunque conviene esperar antes de pintar.
En definitiva, el revoque es mucho más que una simple capa sobre la pared. Es un elemento clave para la protección, la estética y la durabilidad de cualquier vivienda. Conocer los tipos de revoques, materiales y usos te permitirá tomar mejores decisiones y conseguir resultados que duren muchos años.